Sobre
nosotros

Somos Iván y Francisco. Compramos videojuegos, consolas y cartas coleccionables, y llevamos toda la vida siendo exactamente el tipo de persona al que tú le quieres vender.

Avatares pixel art de los dos fundadores de Monkey Games

Cuando vendes a quien sabe, la diferencia se nota

Icono rojo de valoración y crecimiento con lupa

Valoración real

Conocemos el mercado de videojuegos retro y cartas coleccionables. Tu colección no va a acabar infravalorada.

Icono rojo de pago recibido de forma segura

Sin esperas

Nada de publicar, esperar, negociar con desconocidos y volver a empezar. Contactas, acordamos y listo.

Icono rojo de repartidor entregando paquete al cliente

Trato directo

Hablamos con personas, no gestionamos tickets. Si tienes dudas, te respondemos nosotros.

Icono rojo de medalla de experiencia y calidad

Experiencia

Llevamos desde 2017 en esto. Clientes, profesionales del sector y una trayectoria construida a pulso.

Hubo un cierre, hubo silencio. Y luego hubo alguien que llamó.

Monkey Games nació en 2017 porque Iván llevaba años sin encontrar la tienda que quería. No le quedó otra que montarla él mismo. En 2018 abrió la tienda física en la calle Alianza, en Madrid, y pasó algo que no todos los negocios consiguen: la gente no solo venía a comprar. Volvía. Se quedaba. Se creó algo parecido a una familia.

«Fueron cuatro años en los que aprendimos que esto no va de productos. Va de la gente que hay detrás de ellos.»


Durante esa etapa conocimos a personas y proyectos que se convirtieron en referentes para nosotros.

En 2021 la vida nos dio un golpe. Iván tuvo que cerrar la tienda por motivos personales, casi de un día para otro. Fue duro. Monkey Games no desapareció del todo, siguió respirando online muy de fondo, pero el espacio físico, la comunidad, el día a día de la tienda, todo eso se fue.

Durante años el proyecto estuvo en un cajón. Como esos juegos que no puedes tirar aunque sepas que igual no los vuelves a sacar. Ahí estaba, esperando.

Francisco había sido cliente desde los primeros días. Conocía la tienda, conocía a Iván, y sabía mejor que nadie lo que Monkey Games podía llegar a ser. En 2025 cogió el teléfono. Le propuso a Iván retomarlo en serio, sin medias tintas. E Iván dijo que sí.

«Volvemos con todo lo que aprendimos, con las mismas ganas que el primer día y con algo que antes no teníamos: saber exactamente adónde queremos llegar.»

Llevamos toda la vida siendo los mismos frikis que tú

Avatar pixel art de miembro del equipo Monkey Games sonriendo

IVAN

Soy aficionado a los videojuegos desde niño. Mi primera consola fue una Super Nintendo y, si tuviese que elegir un juego favorito, sería Super Mario World. Si hablamos de marcas, sin duda me quedaría con Nintendo, principalmente porque fue la que me acompañó durante toda mi infancia y con la que guardo algunos de mis mejores recuerdos como jugador.

En cuanto a las cartas de colección, me quedo con Pokémon. Si bien he jugado muy poco con ellas durante mi edad adulta, siguen teniendo un importante componente nostálgico para mí: me hacen recordar aquellos veranos de mi infancia viendo la serie con mis primos durante las vacaciones.

Si algo me ha dado el mundo del coleccionismo a lo largo de los años es la oportunidad de conocer y tratar con personas maravillosas, como Juan Santos, de Tecvia; Javier, de LTDV; o Antonio, de Kaoto Store, entre otros muchos.

Y, por supuesto, tampoco puedo olvidarme de los clientes con los que he terminado compartiendo partidas, conversaciones y muy buenos ratos. Ahí está el ejemplo de Fran, con quien he quemado juegos como Pokémon Unite, Mario Strikers o Helldivers, entre otros.

Porque, al final, para mí el coleccionismo nunca ha sido únicamente acumular videojuegos o cartas, sino también los recuerdos, las personas y las experiencias que hay detrás de cada pieza.

Avatar pixel art de miembro del equipo Monkey Games, brazos cruzados

FRANCISCO

Enamorado de los videojuegos desde que mi madre me trajo una Famicom de Japón cuando tenía 6 años.
Mi segunda consola fue una Megadrive que me hizo amar este mundillo y jugar a títulos que se han quedado en mi memoria para siempre.
Desde entonces, mi amor por Sega y por Nintendo siempre ha sido evidente.

En cuanto a cartas, cómo olvidar la colección de los 90 de Dragon Ball de Ediciones Este; ir con mi madre al quiosco y comprar aquellos sobres es algo que, ahora como padre, intento inculcar a mis hijas.

Gracias a esta hermosa afición, conocí a mi amigo y ahora socio Iván.
Hemos jugado tantos juegos de madrugada que ya he perdido la cuenta de las horas que hemos pasado pegados a la pantalla ganando partidas.

El mundo de los videojuegos es algo que une y crea grandes amistades.

Nosotros somos la prueba de ello.

Queremos volver a tener un sitio donde todo esto se respire

El objetivo está claro: recuperar una tienda física en Madrid que sea mucho más que un punto de compraventa. Un lugar de referencia para coleccionistas y aficionados, donde pasar el rato, descubrir piezas y hablar con gente que realmente entiende de lo que estás hablando.

Mientras tanto, estamos online y al otro lado cuando nos necesitéis.